Es muy loca la coincidencia de que justo termino de publicar un artículo sobre un pequeño viaje en bicicleta, que me hizo pensar en cosas muy profundas de la vida, y justo estaba también reflexionando sobre los proyectos urbanísticos que promueven el uso del pedal como medio de transporte más saludable para el individuo y su entorno, por ejemplo el de París, el de Barcelona, la "ruta verde" canadiense, cosas que tengo agendadas en mi lista de temas "a escribir" que no quiero olvidar; y agendo por otro lado el tema de las experiencias de Andrea y Cristian que salen a pasear con su bebé de menos de un año en bicicleta, y así, me doy cuenta que pienso mucho en historias sobre dos ruedas últimamente; analizo bastante la conexión que tengo con ese objeto metálico y de goma, cómo me hace sentir bien con todas las endorfinas que me hace producir cada día, lo que me divierten los paseos que realizo... Y justo viene a caer entre mis manos una revista con un artículo que me hace ver que las casualidades son causalidades -como siempre fue en mi vida-.
Enserio, me acosté 15 minutos a hojear la Revista Ñ del sábado para leer un artículo sobre Messi que me recomendó mi papá, un ratito de lectura y relax antes de agarrar la bicicleta para ir a trabajar, y me fui a la cama pensando en proponerle a Noel otro viaje en bici hasta Formosa en otoño -cuando refresque un poco más para no morir de calor-, o a mi hermano, o en todo caso me convencía de que lo podría hacer sola... Y así, me fui pensando que ahora que trabajo debería comprarme unas alforjas y una calza para ciclistas, a ver si con eso me duele menos el traste después de horas de asiento incrustado...
Y ¡chan! Leo un artículo que une todos mis pensamientos en dos páginas muy bien escritas y con mucha riqueza informativa, que me gustaría compartirlo con los ciclistas y no ciclistas que quieran leer algo revolucionario. Ahí recomiendan una lista de libros, como Elogio de la bicicleta, que ya voy a empezar a buscar en internet, a ver si alguien lo subió. Van a ver que hay muy buenos proyectos en el mundo pensados sobre dos ruedas y a pedal. Sobre todos esos quería escribir desde que empecé a revolucionar mi propio blog, pero no tengo suficiente tiempo para investigar, todavía, al respecto. Proyectos de todo tipo con fines muy diversos pero todos muy positivos y optimistas.
La conlusión de tantos pensamientos y coincidencias, es que el futuro se vislumbra sobre dos ruedas. Nada de autos voladores. Y sino, lean la nota de Santiago Bardotti, que ya dijo mucho de lo que pensaba escribir, y creo que lo dice mejor que yo, vale la pena leerlo. Me voy ya pedaleando a trabajar, porque llego tarde.
Ir al artículo de Santiago Bardotti en Revista Ñ
3 comentarios:
Hemos nacido, y estamos aqui para aprender con ustedes y con nosotros mas sobre la cultura y literatura que se encuentran fuera d enuestro pueblo, ciudad, estado y pais.
No esperes mas, ven y sugierenos de que cultura o literatura regional, nacional o local quieres que hablemos.
Nosotros nos encargaremos del resto.
Porque, la literatura y cultura mundial cuenta importantemente en nuestro conocimiento.
http://literacultura.blogspot.com/
Bueno Bueno... Desconozco tu nombre pero me sucedio lo mismo cuando lei el articulo de Ñ. En estos tiempos estoy pesando muy seriamente deslisarme por latinoamerica en mi bici. He tenido la oportudidad de conocer mucho Córdoba y La Rioja pisando el pedal. Es muy dificil de explicar... Pero al leer tu comentario de la nota me senti en la presencia de un "Gigantisimo Cronopio" que conecta experiencias literarias, ruedas, antropologia, dulzura...
Gaston. gordillo1982@hotmail.com
http://fototone.blogspot.com
¿De cronopios y de famas? ni uno ni lo otro... creo. Hola Gastón! muchas gracias!
viste que bueno el artículo ese? de dónde sos? así que un viaje a pedal! contá más.
Saludos
Ceci
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